lunes, 25 de agosto de 2008

Esa oportunidad

Y si al viento guardara callada, ese lamento que olvidada, recordé?
Acaso así acabaría condenada por el solo hecho de no haber dicho nada?
No, no la vida es mucho más complicada, la vida
te trama cada paso sin que lo notes, y ya tarde o temprano
te sientes atado, atado a la rutina que no te tolera
un movimiento, que no acepta un cambio, te atas a lo
momentos que aun recuerdas, esos mismos que antes, que
una vez vividos, te hacían tan libre y creías
que todo podía ser cumplido, que los limites de la existencia
misma podían ser derribados, tan solo con alzar tu mano
para alcanzar eso que pensabas haber hallado, pero si
es cierto: no todo lo que brilla es oro, no todo lo que parece
importante realmente vale la pena, y justo aquello que
intentaste dejar pasar si lo valía, y ahora ya no hay vuelta atrás;
pues buscando por rincones desconocidos,
por esos donde creíste nunca, ni te imaginaste
siquiera buscar, hoy te encuentran sin mas final que el de haberte
sometido a ella: la tortuosa rutina que no te deja respirar,
y entonces te comienzas a resignar y a pensar
que quizás eso del mas allá nunca llegue y que solo vale el ahora,
este que vives y para que preocuparse si de todos modos,
todo sigue igual, si acaso lo que hagas no podrá
cambiar el destino de tu humanidad, esa que perdida
no sabes valorar, esa que escondida lucha día a día
por reconsiderar la oportunidad perdida que dejaste ayer pasar.